Primero entender. Después decidir.
Una visita o valoración técnica previa puede evitar que la comunidad apruebe reparaciones innecesarias, incompletas o difíciles de comparar entre distintas empresas.
Ayudamos a comunidades que necesitan conocer el estado de su edificio, resolver deficiencias, pasar la ITE, reparar fachadas o cubiertas, comparar presupuestos y organizar correctamente una obra comunitaria.
Explícanos qué ocurre en el edificio. Te indicaremos qué revisión, documento o actuación técnica conviene realizar antes de tomar decisiones.

Cuando aparece un problema en un edificio, no siempre resulta fácil saber por dónde empezar. Puede existir una filtración que afecta a una vivienda, grietas en la fachada, balcones deteriorados, una ITE con deficiencias, una cubierta que necesita reparación o varios presupuestos de obra con soluciones y precios completamente diferentes.
En estos casos, la comunidad necesita primero entender qué está ocurriendo y qué actuaciones son realmente necesarias. Antes de contratar una obra, conviene saber cuál es el origen del problema, qué grado de urgencia existe, qué elementos están afectados y si la actuación necesita informe técnico, mediciones, proyecto, licencia o dirección de obra.
En AT Edificación trabajamos especialmente con edificios existentes y comunidades de propietarios. Realizamos inspecciones, informes técnicos, ITE, mediciones, proyectos de rehabilitación y seguimiento de obras para ayudar a que las decisiones de la comunidad se tomen sobre una base técnica clara.
Nuestro objetivo es explicar los problemas de forma comprensible, diferenciar lo urgente de lo que puede planificarse y definir los siguientes pasos sin complicar innecesariamente la actuación.
Una visita o valoración técnica previa puede evitar que la comunidad apruebe reparaciones innecesarias, incompletas o difíciles de comparar entre distintas empresas.
No es necesario que la comunidad sepa qué servicio técnico necesita antes de contactar. Basta con explicarnos qué problema existe y facilitarnos la información disponible.
Revisaremos qué indica el informe, qué actuaciones requieren atención y si conviene preparar mediciones, pedir presupuestos o redactar un proyecto.
Estudiaremos de dónde puede proceder el agua y qué elementos deberían revisarse antes de ejecutar otra reparación.
Valoraremos el estado de la zona afectada y si deben adoptarse medidas inmediatas de seguridad antes de preparar la reparación definitiva.
Analizaremos su ubicación, características y posibles causas para determinar si requieren seguimiento, reparación o un estudio más detallado.
Podemos revisar qué incluye realmente cada oferta y preparar una base técnica para comparar las propuestas.
Estudiaremos qué actuaciones necesita, si pueden ejecutarse por fases y qué documentación técnica debe preparar la comunidad.
Revisaremos exactamente qué solicita, qué plazo existe y qué documentación técnica debe presentarse.
Podemos estudiar alternativas para eliminar barreras, resolver desniveles o valorar la implantación de rampas, plataformas o ascensores.

Los edificios envejecen y necesitan mantenimiento. Muchas deficiencias comienzan como pequeñas lesiones, pero pueden agravarse si no se identifica correctamente su origen o se retrasan las actuaciones necesarias.
No todas estas situaciones tienen la misma gravedad. La inspección técnica permite separar las deficiencias que requieren actuación inmediata de aquellas que pueden incorporarse a un programa de mantenimiento o rehabilitación futura.
El servicio se adapta a cada situación. En algunos casos bastará con una visita y un informe; en otros será necesario definir obras mediante mediciones o proyecto y realizar posteriormente el seguimiento de la ejecución.
Visitamos el edificio y revisamos las zonas afectadas para entender el problema y valorar qué actuación resulta necesaria.
Documentamos las deficiencias, analizamos posibles causas y explicamos las actuaciones recomendables.
Realizamos la Inspección Técnica de Edificios y orientamos a la comunidad sobre el resultado y las actuaciones posteriores.
Revisamos previamente el edificio para detectar deficiencias antes de tramitar la ITE oficial.
Definimos partidas y cantidades para que distintas constructoras puedan presupuestar sobre una misma base.
Cuando la obra lo requiere, desarrollamos las soluciones técnicas, planos, mediciones y documentación necesaria para licencia.
Realizamos seguimiento técnico de los trabajos y ayudamos a la comunidad a resolver incidencias durante la ejecución.
Preparamos información clara que permita explicar a los propietarios qué ocurre, qué alternativas existen y qué actuaciones deberían aprobarse.
La Inspección Técnica de Edificios permite conocer el estado de conservación de una finca y detectar posibles deficiencias en estructura, fachadas, cubiertas, patios, instalaciones comunes y otros elementos accesibles.
Cuando la comunidad todavía no quiere iniciar formalmente la ITE o existen dudas sobre el estado del edificio, puede resultar útil realizar previamente una PRE-ITE, que permite conocer las posibles deficiencias y preparar con más margen las decisiones necesarias.
Podemos revisar los datos del inmueble, explicar el proceso, coordinar la visita y redactar la documentación correspondiente.
Una revisión previa puede ayudar a conocer el estado del edificio y anticipar posibles reparaciones.
Podemos revisar su contenido y explicar qué significa cada deficiencia y qué actuaciones conviene preparar.
Que una ITE detecte deficiencias no significa necesariamente que exista una situación de peligro inmediato. En edificios existentes es habitual encontrar lesiones relacionadas con el envejecimiento, la falta de mantenimiento o reparaciones pendientes.
Lo importante es interpretar correctamente el informe y determinar qué actuaciones requieren prioridad.
Identificar qué elementos están afectados y cómo se han clasificado.
Diferenciar medidas inmediatas, reparaciones necesarias y actuaciones que pueden programarse.
Cuando existe riesgo, puede ser necesario proteger una zona, retirar elementos inestables o adoptar medidas provisionales.
Preparar mediciones o proyecto para concretar las reparaciones necesarias.
Pedir ofertas sobre una misma documentación técnica.
Explicar a la comunidad alcance, coste y prioridades.
Realizar los trabajos con el seguimiento técnico correspondiente cuando resulte necesario.
Preparar la documentación posterior que proceda según el tipo de deficiencia y expediente.

Una de las situaciones que más conflictos genera en una comunidad es determinar de dónde procede un daño y qué elemento debe repararse. Una humedad que aparece en una vivienda puede proceder de una cubierta comunitaria, una terraza, una fachada, una bajante, una instalación o incluso de condensación interior.
Del mismo modo, una grieta puede ser una lesión superficial o indicar un movimiento que necesita mayor seguimiento. Por eso conviene evitar conclusiones basadas únicamente en la apariencia del daño.
Especialmente en filtraciones, el agua puede desplazarse por diferentes capas antes de aparecer en una vivienda. Reparar únicamente la zona donde aparece la mancha no siempre resuelve el problema.
Las fachadas y cubiertas están permanentemente expuestas a lluvia, cambios térmicos, humedad y envejecimiento de materiales. Con el tiempo pueden aparecer fisuras, filtraciones, desprendimientos, oxidación o pérdida de prestaciones.
Cuando la intervención tiene cierta entidad, conviene estudiar el conjunto del elemento y no limitarse a reparaciones puntuales que pueden volver a fallar.
Es frecuente que una comunidad solicite tres presupuestos para una misma fachada o cubierta y reciba importes muy distintos. Esto no significa necesariamente que una empresa sea mucho más cara que otra: puede significar que están presupuestando actuaciones diferentes.
Una empresa puede haber incluido andamios, protecciones, saneado completo, reparación de balcones y pintura; otra puede limitarse a reparar las zonas visibles. Comparar únicamente el importe final puede llevar a elegir una propuesta que no incluya todo lo necesario.
Antes de solicitar presupuestos importantes, conviene disponer de partidas y mediciones comunes.
Las mediciones convierten una obra difícil de interpretar en un conjunto ordenado de partidas que la comunidad puede valorar y comparar.
No todas las reparaciones necesitan un proyecto completo. El tipo de documentación depende del alcance de la obra, los elementos afectados, el municipio y la necesidad de justificar técnicamente las soluciones.
En actuaciones de cierta entidad sobre fachadas, cubiertas, estructura, accesibilidad u otros elementos comunes, puede ser necesario redactar proyecto, memoria, planos, mediciones, seguridad y salud y documentación para licencia.
Antes de recomendar un proyecto completo, valoramos si el problema puede resolverse con una documentación más sencilla y proporcionada.

Una rehabilitación de un edificio existente puede revelar situaciones que no eran visibles antes de comenzar: soportes deteriorados, elementos ocultos, reparaciones antiguas, zonas con mayor daño del esperado o mediciones que necesitan ajustarse.
La dirección técnica permite que estas decisiones no dependan únicamente de la empresa que ejecuta los trabajos.
Son funciones distintas. El seguimiento técnico ayuda a que la comunidad disponga de un criterio independiente durante la ejecución.
Muchos edificios existentes tienen escalones en el acceso, desniveles en vestíbulos, ascensores que no llegan a cota de calle o itinerarios que dificultan el uso a personas mayores o con movilidad reducida.
Las soluciones de accesibilidad deben estudiarse específicamente porque cada portal presenta unas dimensiones, estructura y condicionantes diferentes
Cuando existen varias alternativas, podemos estudiar su viabilidad y ayudar a la comunidad a comparar las ventajas, limitaciones y alcance de cada solución.
Cuando la comunidad recibe un requerimiento relacionado con el estado del edificio, es importante actuar dentro del plazo indicado y comprender exactamente qué documentación solicita la Administración.
El requerimiento puede estar relacionado con seguridad, conservación, fachada, obras, ITE, desprendimientos, medidas cautelares o subsanación de deficiencias.
Si habéis recibido un requerimiento, podéis adjuntarlo directamente en el formulario para que podamos revisar su contenido.
En muchos edificios, las necesidades de rehabilitación superan el presupuesto que la comunidad puede asumir de una sola vez. Siempre que las condiciones técnicas y de seguridad lo permitan, puede estudiarse una ejecución por fases.
Medidas cautelares y reparación de elementos que puedan presentar riesgo.
Fachadas, balcones, cubiertas o lesiones que necesitan intervención próxima.
Reparaciones menos urgentes que evitan una degradación futura.
Accesibilidad, eficiencia energética, acabados u otras actuaciones de mejora.
Las fases deben establecerse técnicamente para garantizar que las actuaciones urgentes no queden condicionadas por razones exclusivamente económicas.
Para aprobar una actuación importante, los propietarios necesitan entender el problema. Presentar únicamente varios presupuestos con importes distintos suele generar dudas, discusiones y aplazamientos.
Es mucho más útil explicar primero qué deficiencias existen, qué debe hacerse y por qué, y después comparar las ofertas económicas.
Primero debe aprobarse qué necesita el edificio; después puede decidirse quién ejecutará las obras.
Dirección, descripción, fotografías y documentación disponible.
Indicamos si conviene visita, informe, mediciones, proyecto, ITE u otro servicio.
La comunidad sabe qué se realizará, qué documentación recibirá y cuánto costará.
Revisamos los elementos afectados y recopilamos la información necesaria.
Informe, ITE, mediciones, proyecto, planos, valoración u otro documento contratado.
Traducimos el contenido técnico a decisiones comprensibles para la comunidad.
Presupuestos, licencia, junta, obra o subsanación.
Podemos realizar dirección o seguimiento técnico.
Revisamos los trabajos y la documentación final necesaria.
No es necesario tenerlo todo. Con unos datos básicos podemos empezar y solicitar posteriormente la información que falte.
Si únicamente disponéis de fotografías y una explicación del problema, enviadlas igualmente. Os indicaremos si necesitamos información adicional.
Se inspecciona la zona afectada y la cubierta para valorar indicios, posibles puntos de entrada y actuaciones recomendables.
Se estudia el riesgo, las medidas de protección necesarias y el alcance de la reparación.
Se revisa el informe, se priorizan actuaciones y se define si convienen mediciones, proyecto o reparaciones previas.
Se analizan las partidas, se detectan diferencias y puede prepararse una base común de mediciones.
Se estudia la reparación ejecutada y los posibles puntos no resueltos antes de realizar nuevas actuaciones.
Puede estudiarse el alcance y valorar si técnicamente resulta viable organizar actuaciones por fases.
Se estudian alternativas de accesibilidad compatibles con el espacio y condiciones del edificio.
Se revisa el requerimiento, sus plazos y la documentación necesaria para responder.
Prestamos servicios técnicos a comunidades de propietarios en Barcelona, su área metropolitana y la provincia de Girona. Trabajamos principalmente en edificios plurifamiliares existentes, fincas antiguas y comunidades que necesitan inspección, diagnóstico, rehabilitación o apoyo técnico para gestionar obras.
Zonas:
Para edificios situados en otras poblaciones, valoramos el desplazamiento y la viabilidad del servicio según el alcance del encargo.
Trabajar en una comunidad exige combinar criterio técnico con capacidad para explicar los problemas de forma comprensible. La decisión final suele tomarse entre muchos propietarios con conocimientos, prioridades y preocupaciones diferentes.
Trabajamos especialmente en inspección, patologías, mantenimiento y rehabilitación.
Conocemos los procesos habituales de aprobación, presupuestos, juntas y ejecución de obras comunitarias.
Traducimos las cuestiones técnicas a información que pueda entenderse y utilizarse para tomar decisiones.
Valoramos el alcance real antes de recomendar informes, proyectos u obras más complejas.
Podemos acompañar desde la inspección hasta la rehabilitación y dirección de obra.
Nuestra valoración se basa en las necesidades del edificio y no en la ejecución comercial de una determinada solución constructiva.
Fotografías, informes, mediciones y planos ayudan a dejar constancia de las decisiones adoptadas.
Barcelona, área metropolitana y Girona.
Puede hacerlo el administrador, presidente, vicepresidente o un propietario que quiera solicitar información. Para formalizar determinados encargos comunitarios puede ser necesario que la comunidad haya aprobado previamente la actuación correspondiente.
Sí. Una visita o informe previo puede precisamente servir para conocer qué obra debería valorarse antes de someterla a aprobación.
No es necesario elegirlo previamente. Explicadnos el problema y revisaremos qué tipo de intervención o documentación puede resultar adecuada.
Sí. Podemos revisar sus deficiencias y orientar sobre los siguientes pasos sin modificar la responsabilidad del técnico que redactó el documento original.
Sí. Podemos revisar el alcance de las ofertas y detectar diferencias, aunque la comparación será mucho más fiable si previamente existen mediciones comunes.
Dependerá del alcance de la intervención, elementos afectados, municipio y trámite correspondiente. Antes de empezar puede determinarse qué documentación técnica necesita la obra.
En muchos casos sí, siempre que técnicamente sea viable y se atiendan primero las actuaciones que requieren mayor prioridad.
Puede valorarse asistencia presencial o preparación de documentación específica, según el tipo de encargo y necesidades de la comunidad.
Debe priorizarse la seguridad y adoptar las medidas necesarias según la situación. Es recomendable comunicar la incidencia cuanto antes y evitar esperar a una junta ordinaria si puede existir riesgo.
Podemos estudiar técnicamente el origen probable y los elementos afectados. La atribución jurídica de responsabilidades puede requerir valoración adicional y, cuando existe conflicto, asesoramiento legal.
Podemos preparar mediciones y una valoración económica técnica. El presupuesto contractual definitivo corresponde posteriormente a las empresas que vayan a ejecutar los trabajos.
Sí. El servicio se adapta al tamaño y características del edificio.
Podemos preparar la documentación técnica necesaria y acompañar la tramitación según el alcance contratado y el procedimiento municipal correspondiente.
Dirección, fotografías, explicación del problema y cualquier documento disponible. Si falta información, os indicaremos qué necesitamos antes de continuar.
No necesitas saber qué servicio contratar. Explícanos el problema y revisaremos qué actuación técnica puede resultar adecuada.
Enviadnos una breve explicación, fotografías y la documentación disponible. Revisaremos el caso y os indicaremos qué actuación técnica conviene valorar.