Del problema inicial a una solución técnica definida
Revisamos el caso, explicamos qué documentación necesita la comunidad y establecemos los siguientes pasos sin obligarla a contratar desde el principio un servicio más amplio de lo necesario.
Ayudamos a administradores de fincas a gestionar ITE, deficiencias constructivas, informes técnicos, mediciones, proyectos de rehabilitación, requerimientos municipales y obras en comunidades de propietarios.
Un único interlocutor técnico para analizar la incidencia, definir la documentación necesaria y acompañar a la comunidad hasta su resolución.

La gestión de una comunidad de propietarios plantea con frecuencia cuestiones que requieren criterio técnico: una ITE pendiente, una filtración que afecta a una vivienda, desprendimientos en fachada, grietas, presupuestos de obra difíciles de comparar, un requerimiento municipal o una rehabilitación que debe explicarse y aprobarse en junta.
En AT Edificación colaboramos con administradores de fincas que necesitan una respuesta técnica clara, proporcionada y adaptada a cada edificio. Analizamos la documentación disponible, visitamos el inmueble cuando resulta necesario y definimos qué servicio o documento conviene preparar en función del problema: inspección, informe técnico, mediciones, proyecto, licencia, dirección de obra o seguimiento de la subsanación.
Nuestra actividad se centra especialmente en edificios existentes, comunidades de propietarios, ITE, patologías constructivas y rehabilitación de elementos comunes. Esto nos permite acompañar al administrador desde la primera incidencia hasta la ejecución y cierre de las actuaciones necesarias.
Trabajamos en Barcelona, su área metropolitana y la provincia de Girona, atendiendo tanto consultas puntuales como colaboraciones recurrentes con despachos de administración de fincas.
Revisamos el caso, explicamos qué documentación necesita la comunidad y establecemos los siguientes pasos sin obligarla a contratar desde el principio un servicio más amplio de lo necesario.
Cada comunidad llega en un momento diferente. Adaptamos la intervención al estado del expediente, la urgencia y la documentación ya disponible.
Revisamos los datos del edificio, preparamos una propuesta ajustada y coordinamos la inspección de fachadas, cubiertas, patios, estructura visible, zonas comunes y demás elementos accesibles.
Analizamos el informe, ordenamos las actuaciones por prioridad y orientamos sobre medidas cautelares, mediciones, proyecto, presupuestos y documentación de subsanación.
Inspeccionamos las zonas afectadas, estudiamos el origen probable de la entrada de agua y redactamos un informe técnico cuando se necesita documentar responsabilidades o definir reparaciones.
Valoramos las lesiones visibles, su localización, posible gravedad y necesidad de actuaciones urgentes, seguimiento, pruebas complementarias o reparación.
Preparamos o revisamos mediciones para comprobar qué incluye cada empresa, detectar partidas omitidas y facilitar una comparación técnica y económica más objetiva.
Definimos el alcance de las obras, preparamos documentación para junta y, cuando procede, redactamos el proyecto, gestionamos la licencia y asumimos la dirección técnica.
Revisamos el escrito, identificamos qué documentación exige el Ayuntamiento y preparamos el informe, certificado, proyecto o respuesta técnica correspondiente.
Podemos valorar el estado de los trabajos, revisar modificaciones, aclarar partidas y estudiar el alcance de un seguimiento o dirección técnica, siempre según la situación contractual existente.

Ofrecemos servicios independientes y combinables. El alcance se define según el tipo de edificio, la incidencia detectada y el objetivo de la comunidad.
Inspección del estado de conservación del edificio, redacción del informe, clasificación de deficiencias y orientación sobre los pasos posteriores.
Revisión previa orientada a detectar deficiencias antes de tramitar la ITE oficial, preparar a la comunidad y valorar posibles reparaciones.
Informes sobre humedades, filtraciones, grietas, daños constructivos, elementos comunes, conflictos entre partes y requerimientos administrativos.
Definición de partidas y mediciones para que las constructoras presupuesten sobre una base técnica común y comparable.
Diagnóstico, definición de soluciones, proyecto técnico, licencias y dirección de obras en fachadas, cubiertas, patios, balcones y elementos comunes.
Planificación global de actuaciones cuando el edificio presenta deficiencias en diferentes elementos o necesita una intervención coordinada por fases.
Seguimiento técnico de la ejecución, revisión de soluciones, control de partidas, resolución de incidencias y asistencia a la comunidad durante los trabajos.
Estudios y proyectos para mejorar accesos, eliminar barreras arquitectónicas, implantar rampas, plataformas o ascensores y adecuar elementos comunes.
Certificados, informes, planos, mediciones y documentación relacionada con el edificio o con actuaciones concretas en la comunidad.
No es necesario disponer de un expediente completo para realizar una primera valoración. Con la información básica podemos identificar qué documentación falta y qué servicio puede resultar más adecuado.
Cuando la consulta está relacionada con un plazo administrativo o con una junta próxima, indícalo desde el primer contacto para valorar la urgencia real.
La Inspección Técnica de Edificios no debería gestionarse como un trámite aislado. La comunidad necesita conocer qué se inspeccionará, qué accesos deben facilitarse, qué significa la clasificación de las deficiencias y qué actuaciones pueden derivarse del resultado.
Podemos intervenir desde una revisión previa del inmueble hasta la inspección oficial, la explicación del informe y la definición de los trabajos necesarios para subsanar las deficiencias.
Analizamos antecedentes, ITE anteriores, reparaciones realizadas y documentación disponible antes de programar la visita.
Facilitamos al administrador las indicaciones necesarias para acceder a cubiertas, patios, zonas comunes y entidades concretas cuando resulte necesario.
Redactamos la documentación técnica correspondiente y explicamos de forma clara las deficiencias detectadas y su clasificación.
Indicamos si conviene adoptar medidas cautelares, preparar mediciones, solicitar presupuestos, redactar un proyecto o planificar trabajos por fases.
Podemos continuar con la definición, tramitación y seguimiento de las actuaciones necesarias.
Envíanos el informe y revisaremos qué actuaciones, documentación y prioridades debe valorar la comunidad.

Cuando aparece una deficiencia, el administrador suele recibir versiones distintas sobre su origen, gravedad o responsabilidad. Un informe técnico permite ordenar la información, documentar las lesiones y ofrecer a la comunidad una base objetiva para decidir.
El alcance puede ir desde una visita técnica focalizada hasta un informe completo con antecedentes, reportaje fotográfico, diagnóstico, propuesta de actuación y valoración económica.
Antes de iniciar el encargo definimos si la comunidad necesita diagnosticar, reclamar, reparar, valorar económicamente, responder a un requerimiento o disponer de una base para decidir en junta.
Uno de los problemas más frecuentes en comunidades aparece cuando se solicitan varios presupuestos sin que exista una definición técnica común. Cada empresa interpreta las deficiencias de forma diferente, propone soluciones distintas y organiza las partidas según su propio criterio.
Como resultado, la comunidad recibe importes que no pueden compararse correctamente. Una oferta puede incluir andamios, saneados, acabados o medios auxiliares que otra omite; otra puede plantear una reparación parcial donde una tercera propone una intervención completa.
El informe de mediciones define de forma ordenada qué trabajos deben valorarse, en qué unidades y con qué alcance aproximado. Esto permite que las constructoras presupuesten una base más homogénea y ayuda al administrador a explicar las diferencias entre ofertas.
Cuando las obras afectan a fachadas, cubiertas, estructura, accesibilidad, elementos comunes o requieren licencia municipal, puede ser necesario redactar un proyecto técnico. El proyecto define las soluciones constructivas, establece el alcance, incorpora planos y mediciones y justifica el cumplimiento de la normativa aplicable.
Para una administración de fincas, disponer de un proyecto facilita la tramitación municipal, la solicitud de presupuestos, la aprobación en junta y el seguimiento posterior de la obra.
Antes de recomendar un proyecto completo, valoramos si el alcance real puede resolverse mediante un informe, unas mediciones o una documentación técnica más limitada.
La empresa constructora ejecuta los trabajos, pero representa sus propios medios, organización y propuesta económica. La dirección técnica actúa desde una posición diferenciada, verificando que las soluciones se ejecuten conforme al proyecto o documentación contractual y asesorando a la propiedad durante la obra.
En edificios existentes pueden aparecer soportes deteriorados, elementos ocultos, mediciones que deben ajustarse o patologías cuyo alcance real solo se confirma después de iniciar los saneados. La dirección técnica ayuda a valorar estas situaciones antes de aprobar cambios o trabajos adicionales.
El seguimiento técnico permite documentar decisiones, valorar modificaciones y comprobar que los trabajos se corresponden con el alcance aprobado.

Una comunidad puede recibir requerimientos relacionados con fachadas, desprendimientos, conservación, seguridad, ITE, obras ejecutadas, ocupación de vía pública o documentación pendiente. El primer paso debe ser identificar exactamente qué solicita la Administración y cuál es el plazo de respuesta.
Podemos revisar el requerimiento, inspeccionar el edificio y preparar la documentación técnica adecuada. Según el caso, puede tratarse de un informe, certificado, proyecto, memoria, fotografías, acreditación de medidas cautelares o documentación de subsanación.
Recopilamos información básica del edificio: dirección, tipo de comunidad, antecedentes, fotografías, deficiencias conocidas, ITE previa, informes existentes o presupuestos recibidos.
Inspeccionamos las zonas afectadas, documentamos patologías y valoramos el estado general de fachadas, cubiertas o elementos comunes.
Analizamos el origen probable de las lesiones, su alcance y la prioridad de intervención, diferenciando entre actuaciones urgentes, necesarias y recomendables.
Determinamos si conviene redactar informe, mediciones, proyecto técnico, documentación para licencia, dirección de obra o una combinación de servicios.
Redactamos la documentación necesaria para que la comunidad pueda solicitar presupuestos, tramitar permisos o iniciar la obra con una base clara.
Cuando se solicita, ayudamos a revisar ofertas de empresas constructoras para comprobar si responden al alcance previsto y si son comparables entre sí.
Según el tipo de obra y municipio, orientamos sobre la documentación necesaria para comunicar o solicitar autorización de obras.
Durante la ejecución, supervisamos técnicamente los trabajos, resolvemos incidencias y velamos por la coherencia entre proyecto, presupuesto y obra ejecutada.
Al finalizar, revisamos los trabajos ejecutados, documentación final y posibles indicaciones de mantenimiento posterior.
Adjunta el documento completo y revisaremos qué respuesta técnica debe prepararse y dentro de qué alcance.
La aprobación de obras comunitarias puede resultar difícil cuando los propietarios reciben información fragmentada o excesivamente técnica. El administrador necesita poder explicar qué ocurre, por qué debe actuarse, qué alternativas existen y cómo se ha calculado el coste.
Preparamos documentos y resúmenes que facilitan la comprensión del problema sin perder rigor técnico.
Una comunidad informada puede tomar decisiones con mayor seguridad y reducir debates basados únicamente en opiniones o importes globales.
Podemos atender encargos puntuales de una comunidad concreta o establecer una colaboración recurrente con la administración para resolver consultas técnicas en diferentes edificios.
La forma de trabajo se adapta al volumen de consultas, al tipo de servicio y al nivel de intervención necesario. Una consulta inicial no obliga a contratar el proceso completo: cada fase puede valorarse y presupuestarse según las necesidades reales del expediente.
Para una ITE, informe, requerimiento, proyecto o dirección de obra de una comunidad concreta.
Para analizar documentación y determinar qué servicio técnico necesita el edificio antes de emitir una propuesta.
Para administraciones que necesitan un interlocutor técnico habitual para distintas comunidades e incidencias.
Para preparar documentación o criterios técnicos antes de someter actuaciones a aprobación.
Para acompañar el proceso desde la inspección hasta las obras y su cierre documental.
El administrador nos envía una descripción breve, dirección, fotografías y documentación existente.
Analizamos la información para identificar el problema, la urgencia y el tipo de intervención que puede resultar necesaria.
Cuando falta información, indicamos exactamente qué documentos o datos conviene aportar antes de presupuestar.
Definimos qué se revisará, qué documentación se entregará, qué queda excluido y cuál será el importe del servicio.
Organizamos el acceso con el administrador, presidencia, conserjería o propietarios afectados.
Revisamos las zonas afectadas, documentamos las observaciones y recopilamos la información necesaria.
Preparamos el informe, mediciones, proyecto, certificado o documentación contratada.
Entregamos la documentación y aclaramos las conclusiones al administrador o representantes de la comunidad.
Si se necesitan presupuestos, licencia, obra o subsanación, definimos el siguiente encargo de manera independiente.
Revisamos los datos del edificio, antecedentes y accesos necesarios, y preparamos una propuesta para la inspección y tramitación.
Analizamos el informe, inspeccionamos las zonas afectadas y valoramos si conviene preparar mediciones o un proyecto de rehabilitación.
Revisamos las ofertas y comprobamos diferencias de alcance, partidas omitidas, sistemas propuestos y aspectos que deben aclararse.
Realizamos una inspección técnica, estudiamos los indicios y documentamos el origen probable y las actuaciones recomendables.
Valoramos la necesidad de medidas cautelares, delimitación, inspección urgente y documentación técnica para reparar la zona afectada.
Revisamos el requerimiento y organizamos la respuesta técnica y las actuaciones necesarias según el plazo disponible.
Estudiamos las características del edificio, las alternativas de implantación y la documentación técnica necesaria.
Preparamos una comparativa comprensible de alcance, mediciones, soluciones y diferencias económicas.
Colaboramos con administradores de fincas y comunidades de propietarios en Barcelona, su área metropolitana y la provincia de Girona. Atendemos edificios plurifamiliares, fincas antiguas, comunidades con ITE, inmuebles con deficiencias constructivas y actuaciones de rehabilitación de diferente alcance.
Zonas principales:
Para edificios situados en otras poblaciones, valoramos el desplazamiento y la viabilidad del servicio según el alcance del encargo.
Nuestra actividad se centra especialmente en ITE, patologías, mantenimiento, rehabilitación y actuaciones sobre comunidades de propietarios.
Podemos intervenir en inspección, diagnóstico, mediciones, proyecto, licencia, dirección de obra y documentación final.
Las propuestas indican qué trabajo se realizará, qué documento se entregará y qué aspectos no están incluidos.
Redactamos documentación técnicamente rigurosa, pero preparada para que pueda ser entendida por administradores y propietarios.
Diferenciamos actuaciones urgentes, necesarias y recomendables para evitar alarmismos y facilitar la planificación.
Entendemos la necesidad de explicar deficiencias, presupuestos, fases y prioridades a personas sin conocimientos técnicos.
Conservamos la coherencia entre inspección, proyecto y obra, reduciendo la pérdida de información entre profesionales.
Trabajamos principalmente en Barcelona, área metropolitana y Girona.
Sí. Puedes enviarnos una descripción breve, fotografías y documentación disponible. Revisaremos la información y te indicaremos si conviene una visita, informe, mediciones, proyecto u otro tipo de actuación.
La coordinación puede realizarse a través del administrador, la presidencia o la persona designada por la comunidad. Conviene establecer desde el inicio quién centralizará las comunicaciones y los accesos.
Sí. Podemos analizar el informe existente para interpretar las deficiencias y valorar las actuaciones posteriores. La revisión no modifica el contenido ni la responsabilidad del informe original.
Sí. Podemos elaborar resúmenes, reportajes fotográficos, mediciones, estimaciones o comparativas que ayuden a explicar el estado del edificio y las actuaciones necesarias.
Sí, siempre que se defina el alcance de la revisión. Podemos analizar partidas, mediciones, exclusiones, soluciones técnicas y diferencias entre las ofertas recibidas.
Cuando las obras tienen cierta complejidad, resulta más fiable definir primero las partidas y mediciones. De este modo, las empresas pueden presupuestar sobre una base común.
Sí. Cuando la actuación lo requiere, podemos redactar la documentación técnica, preparar la tramitación municipal y asumir el seguimiento de la obra dentro del alcance contratado.
Podemos valorar la urgencia según la información recibida y nuestra disponibilidad. Si existe riesgo para personas o vía pública, deben adoptarse de inmediato las medidas de seguridad que correspondan y avisar a los servicios competentes cuando proceda.
Sí. Necesitamos recibir el documento completo, conocer el plazo y revisar los antecedentes para determinar la respuesta técnica adecuada.
Sí. Podemos gestionar encargos independientes para diferentes comunidades y mantener una forma de coordinación común con la administración.
Puede valorarse según el tipo de encargo, ubicación, horario y necesidad real de intervención. En muchos casos también puede prepararse un resumen técnico para que el administrador presente el contenido.
Dirección, descripción del problema, fotografías, número aproximado de entidades, documentación disponible y objetivo del encargo. En servicios complejos puede ser necesaria una visita previa.
Debe estudiarse individualmente. Es necesario revisar la documentación existente, el estado del encargo, las responsabilidades asumidas y la fase en la que se encuentra.
No. El alcance se adapta tanto a comunidades pequeñas como a edificios plurifamiliares de mayor dimensión, siempre que el servicio sea viable.
Facilítanos la información disponible y te indicaremos qué actuación o documentación técnica conviene valorar.
Envíanos la ITE, las fotografías, los presupuestos o el requerimiento recibido. Revisaremos la documentación y te indicaremos qué servicio técnico conviene plantear.