El proyecto es la base de toda la obra
Cuanto mayor sea el nivel de definición antes de iniciar la construcción, menor será el riesgo de contradicciones, partidas imprevistas, sobrecostes y cambios durante la ejecución.
Desarrollamos proyectos de obra nueva para viviendas, casas y edificios, desde el estudio inicial de viabilidad hasta la licencia, la definición técnica, la dirección de obra y la entrega final.

En AT Edificación desarrollamos y coordinamos proyectos de obra nueva para viviendas, casas unifamiliares, edificios y construcciones de nueva planta en Barcelona, el área metropolitana y Girona. Acompañamos a particulares, autopromotores, propietarios, inversores y empresas desde las primeras consultas sobre una parcela hasta la definición del proyecto, la obtención de licencia y la ejecución de la obra.
Construir una vivienda nueva es un proceso complejo en el que deben coordinarse decisiones urbanísticas, funcionales, económicas, constructivas y administrativas. Antes de diseñar es necesario comprobar qué se puede construir, qué superficie permite la normativa, qué condicionantes tiene la parcela, cómo debe resolverse el acceso, qué sistema estructural conviene y qué presupuesto resulta razonable para el programa previsto.
Nuestro objetivo es convertir las necesidades del cliente en un proyecto viable, coherente y ejecutable. Para ello analizamos la parcela, definimos el programa, desarrollamos la propuesta arquitectónica, preparamos la documentación técnica necesaria, coordinamos las especialidades del proyecto y acompañamos la obra hasta su finalización.
Un proyecto de obra nueva es el conjunto de documentos técnicos que define la construcción de un edificio o vivienda desde cero. Incluye la descripción arquitectónica, distribución, superficies, soluciones constructivas, estructura, instalaciones, cumplimiento normativo, eficiencia energética, mediciones, presupuesto y documentación necesaria para solicitar licencia y ejecutar la obra.
El proyecto debe responder simultáneamente a las necesidades del cliente, a las características del terreno, a la normativa urbanística, al Código Técnico de la Edificación y a las condiciones económicas y constructivas de la actuación.
En una vivienda unifamiliar, por ejemplo, el proyecto debe definir cómo se implanta la casa en la parcela, cómo se organiza la distribución, qué relación tiene con el exterior, cómo se resuelven la estructura y las instalaciones, qué comportamiento energético tendrá y cómo se ejecutará cada elemento.
La calidad del proyecto es esencial para reducir decisiones improvisadas durante la obra, obtener presupuestos comparables, controlar el coste y garantizar que lo construido responda a lo previsto.
Cuanto mayor sea el nivel de definición antes de iniciar la construcción, menor será el riesgo de contradicciones, partidas imprevistas, sobrecostes y cambios durante la ejecución.
Antes de adquirir una parcela o iniciar el diseño de una vivienda nueva es recomendable realizar un estudio de viabilidad urbanística y técnica. Esta fase permite saber qué puede construirse, qué superficie admite la parcela, qué limitaciones existen y si el programa previsto encaja con el presupuesto disponible.
Una parcela amplia no implica necesariamente que pueda edificarse toda su superficie. La normativa puede limitar la ocupación, edificabilidad, altura, número de plantas, separación a linderos, profundidad edificable, uso, volumen, posición de la construcción o condiciones estéticas.
El estudio previo evita que el cliente compre un terreno pensando en una vivienda que posteriormente no puede autorizarse o que requiere una solución muy distinta de la imaginada.
Puedes plantearte una ampliación cuando:
Un estudio previo puede evitar adquirir un terreno que no permita desarrollar la vivienda, superficie o distribución inicialmente previstas.
El alcance del proyecto dependerá del tipo de edificio, uso, superficie, parcela, programa y complejidad técnica. Cada encargo debe estudiarse de forma individual.
Proyectos de casas aisladas, adosadas o pareadas, adaptadas a las necesidades del cliente, características de la parcela y normativa urbanística.
Proyectos de edificios de viviendas, con estudio de distribución, zonas comunes, accesibilidad, instalaciones, estructura y cumplimiento normativo.
Estudios de viabilidad y proyectos para propietarios o inversores que quieren desarrollar varias viviendas o aprovechar una parcela edificable.
Proyectos que combinan viviendas, locales, garajes, oficinas u otros usos compatibles dentro del mismo inmueble.
Construcciones destinadas a actividad económica, despachos, almacenes, equipamientos o usos específicos, según su viabilidad urbanística y sectorial.
Porches, garajes, anexos, almacenes, piscinas u otras construcciones vinculadas a viviendas o parcelas, cuando requieren proyecto y licencia.
Construir una vivienda unifamiliar permite adaptar el inmueble a las necesidades reales del propietario, pero exige tomar numerosas decisiones: implantación en parcela, número de plantas, orientación, distribución, relación con el jardín, estructura, instalaciones, materiales, eficiencia energética, presupuesto y sistema constructivo.
El proyecto debe equilibrar diseño, funcionalidad y coste una vivienda visualmente atractiva, pero mal orientada, con recorridos poco prácticos o con soluciones constructivas difíciles de ejecutar puede generar problemas de uso, mantenimiento o presupuesto.
En AT Edificación planteamos la vivienda a partir del programa del cliente, las características del terreno y las limitaciones urbanísticas, buscando una solución funcional, técnicamente viable y ajustada al nivel de inversión previsto.
El diseño debe responder a las rutinas, necesidades presentes y evolución futura de sus ocupantes, no únicamente a una imagen estética inicial.

Los proyectos de edificios plurifamiliares requieren coordinar el aprovechamiento urbanístico de la parcela con la calidad de las viviendas, accesibilidad, circulaciones, instalaciones, estructura, zonas comunes, aparcamiento y viabilidad económica de la promoción.
En este tipo de proyectos es necesario analizar el número posible de viviendas, superficies, tipologías, distribución de núcleos de comunicación, locales, garajes, patios, ventilación, iluminación natural y cumplimiento de las condiciones de habitabilidad.
Para propietarios e inversores, el estudio previo puede ayudar a determinar si una parcela o inmueble tiene potencial suficiente para desarrollar una promoción y cuál podría ser su configuración razonable.
La autopromoción permite a un particular construir su propia vivienda en una parcela de su propiedad. El autopromotor participa directamente en las decisiones del proyecto, contratación, financiación y ejecución de la obra, por lo que necesita disponer de asesoramiento técnico claro durante todo el proceso.
Construir una casa propia requiere coordinar parcela, proyecto, licencia, financiación, empresa constructora, dirección facultativa, seguridad y salud, suministros y documentación final. También es importante reservar margen económico para tasas, impuestos, estudios previos, acometidas, urbanización, honorarios técnicos y posibles imprevistos.
El coste no se limita a la constructora. También deben preverse proyecto, estudios, licencias, impuestos, acometidas, dirección de obra y documentación final.
El análisis urbanístico determina cómo puede implantarse el edificio y qué volumen puede construirse. Es una de las primeras comprobaciones que deben realizarse antes de desarrollar el diseño.
La normativa puede establecer condiciones diferentes según el municipio, zona, tipo de ordenación y uso del suelo. Por ello, no deben aplicarse criterios genéricos sin revisar el planeamiento concreto de la parcela.
A partir de estos parámetros se define una envolvente edificable y se estudia cómo encajar el programa del cliente dentro de las posibilidades reales de la parcela.

Antes de dibujar una solución definitiva es necesario definir cómo se utilizará el edificio. El programa de necesidades recoge los espacios requeridos, relaciones entre estancias, prioridades, preferencias y expectativas del cliente.
En una vivienda, no basta con indicar un número de dormitorios. Conviene analizar hábitos, horarios, necesidades de almacenaje, trabajo en casa, relación con el exterior, accesibilidad futura, invitados, mascotas, mantenimiento y presupuesto.
Un programa bien definido permite diseñar una vivienda más coherente y reduce cambios posteriores que podrían afectar al presupuesto o a la licencia.
El desarrollo de un proyecto de obra nueva suele organizarse en varias fases. El proyecto básico define las características generales del edificio y permite tramitar la licencia municipal. El proyecto ejecutivo o de ejecución desarrolla las soluciones constructivas necesarias para construirlo.
Incluye la descripción general, implantación, superficies, distribución, imagen exterior, cumplimiento urbanístico y justificaciones principales necesarias para solicitar licencia.
Define con mayor detalle la estructura, cimentación, materiales, envolvente, instalaciones, detalles constructivos, mediciones, presupuesto y documentación necesaria para ejecutar la obra.
La documentación necesaria para obtener autorización municipal no siempre contiene el nivel de detalle suficiente para construir correctamente. La obra requiere una definición ejecutiva completa.
El control económico debe comenzar desde las primeras fases. Una vivienda puede ajustarse o desviarse significativamente del presupuesto según superficie, geometría, estructura, terreno, instalaciones, nivel de acabados y complejidad constructiva.
Diseñar sin un objetivo económico claro puede conducir a una propuesta que el cliente no pueda ejecutar. Por ello, conviene definir desde el inicio un presupuesto global y revisar la coherencia económica del proyecto a medida que se desarrolla.
Reducir metros o simplificar soluciones durante la fase de diseño es mucho más sencillo que corregir una desviación económica cuando la obra ya está contratada.
Para construir un edificio o vivienda nueva es necesario obtener la correspondiente licencia municipal. El Ayuntamiento revisará la adecuación urbanística del proyecto y la documentación técnica exigible antes de autorizar el inicio de las obras.
El expediente suele incluir el proyecto técnico, estudios complementarios, presupuesto, documentación de gestión de residuos, seguridad y salud, designaciones técnicas, formularios municipales y justificantes de tasas e impuestos.
Los requisitos concretos dependen del municipio, del tipo de edificio y de las características de la parcela. Por ello, el expediente debe adaptarse a cada caso.

Un proyecto de obra nueva debe coordinar desde el inicio arquitectura, estructura e instalaciones. Estas disciplinas no deben resolverse de forma independiente, porque condicionan distribución, alturas, pasos técnicos, mantenimiento, consumo energético y coste de la obra.
Se define el sistema de cimentación y estructura atendiendo al terreno, geometría, luces, materiales, coste, rapidez de ejecución y compatibilidad con la arquitectura.
Se coordinan electricidad, iluminación, fontanería, saneamiento, ventilación, climatización, agua caliente sanitaria, telecomunicaciones y energías renovables cuando proceda.
La orientación, aislamiento, protección solar, estanqueidad, carpinterías y sistemas energéticos influyen directamente en el confort y consumo futuro.
Durante la construcción, la dirección facultativa comprueba que la obra se desarrolla conforme al proyecto, la licencia, la normativa y las condiciones técnicas previstas. En función del tipo de edificio y de los agentes intervinientes, el equipo técnico asume las funciones profesionales correspondientes a la dirección de obra y dirección de ejecución.
La obra nueva requiere seguimiento continuado, porque durante la ejecución pueden surgir ajustes, consultas de la constructora, decisiones de detalle, cambios de materiales o situaciones no previstas inicialmente.
Una buena documentación necesita un seguimiento técnico coherente para que las soluciones previstas se materialicen correctamente.
Las obras de nueva planta implican trabajos de movimiento de tierras, cimentación, estructura, altura, maquinaria, instalaciones y múltiples oficios. Por ello, deben planificarse correctamente las medidas de prevención y seguridad.
La documentación de seguridad y salud define riesgos, medidas preventivas, protecciones colectivas, medios auxiliares y criterios generales. Durante la ejecución, la coordinación de seguridad y salud realiza el seguimiento de las condiciones preventivas dentro del alcance legal correspondiente.
Cuando el proyecto está suficientemente definido, puede solicitarse presupuesto a varias empresas constructoras. Para que las ofertas sean comparables, todas deben valorar la misma documentación, mediciones, calidades y alcance.
Pedir presupuestos antes de finalizar el proyecto suele generar ofertas incompletas, diferencias difíciles de comparar y partidas que posteriormente aparecen como extras.
Una propuesta puede parecer más barata porque omite partidas, trabaja con calidades diferentes o no contempla trabajos necesarios para terminar la obra.
Al finalizar la construcción debe prepararse la documentación técnica y administrativa necesaria para acreditar que la obra se ha ejecutado y que el edificio puede ponerse en uso.
El alcance depende del municipio y del tipo de inmueble, pero puede incluir certificado final de obra, documentación de control de calidad, certificados de instalaciones, libro del edificio, documentación energética, planos finales y trámite de primera ocupación.
El servicio puede adaptarse al tipo de edificio, fase del encargo y necesidades del promotor. Podemos intervenir desde el estudio inicial de viabilidad hasta el proyecto, licencia, dirección facultativa y documentación final.
Revisamos las necesidades del cliente, características de la parcela, presupuesto, plazos y objetivos generales de la actuación.
Analizamos normativa urbanística, edificabilidad, ocupación, altura, usos, accesos y posibilidades reales de la parcela.
Definimos espacios, superficies, relaciones funcionales, prioridades y criterios de diseño.
Desarrollamos una propuesta inicial de implantación, distribución, volumetría e imagen general del edificio.
Preparamos la documentación necesaria para definir el edificio y tramitar la licencia municipal.
Desarrollamos soluciones constructivas, estructura, instalaciones, detalles, mediciones y documentación para construir.
Preparamos y acompañamos la documentación técnica necesaria para el expediente municipal.
Coordinamos estructura, instalaciones, eficiencia energética, seguridad y demás especialidades necesarias.
Podemos ayudar a solicitar, revisar y comparar ofertas de empresas constructoras.
Realizamos el seguimiento técnico de la construcción dentro del alcance profesional contratado.
Preparamos o coordinamos certificados, documentación final y trámites posteriores a la ejecución.
Organizamos el proceso por fases para que el cliente pueda tomar decisiones progresivamente, conociendo las implicaciones técnicas, económicas y administrativas.
Recibimos información sobre la parcela, tipo de edificio, necesidades, presupuesto y calendario aproximado.
Revisamos normativa urbanística, condicionantes del solar y encaje inicial del programa.
Desarrollamos la distribución, volumetría, relación con la parcela y criterios generales del edificio.
Preparamos la documentación necesaria para solicitar licencia.
Definimos estructura, instalaciones, detalles constructivos, materiales, mediciones y presupuesto.
Si se solicita, ayudamos a comparar ofertas y aclarar el alcance de las propuestas.
Se realizan replanteo, documentación de inicio y coordinación de los agentes intervinientes.
Se supervisa técnicamente la obra, se resuelven consultas y se revisa la ejecución.
Se prepara la documentación final, certificados y trámites necesarios para la puesta en uso.

Para realizar una primera valoración del proyecto conviene disponer de datos básicos de la parcela y de las necesidades del cliente. No es imprescindible tener toda la documentación desde el primer contacto, pero cualquier antecedente facilita el análisis.
Si todavía no dispones de topografía, geotecnia o información urbanística, podemos orientarte sobre qué estudios deben encargarse y en qué momento.
Muchos problemas de una obra nueva se originan antes de comenzar los trabajos. Una mala compra de parcela, un presupuesto insuficiente o un proyecto poco definido pueden condicionar toda la actuación.
En la fase de proyecto todavía pueden ajustarse superficie, sistema constructivo y acabados sin asumir el coste de modificar trabajos ya ejecutados.
Prestamos servicios técnicos para proyectos de obra nueva en Barcelona, el área metropolitana y la provincia de Girona. Trabajamos principalmente en viviendas unifamiliares, casas, pequeñas promociones, edificios plurifamiliares y construcciones vinculadas a parcelas urbanas.
Podemos estudiar proyectos en:
Si la parcela se encuentra en otro municipio, puedes enviarnos su ubicación y valoraremos la viabilidad del encargo y el desplazamiento.
Construir una vivienda o edificio requiere coordinación, capacidad de planificación y conocimiento técnico. En AT Edificación abordamos el proyecto desde una perspectiva global, relacionando diseño, normativa, construcción, coste y ejecución.
Antes de diseñar, comprobamos las posibilidades urbanísticas y técnicas reales de la parcela.
El proyecto parte de las necesidades de uso, presupuesto y preferencias del promotor.
Definimos soluciones pensando en su ejecución, durabilidad, mantenimiento y coste.
Relacionamos superficie, sistemas y materiales con el presupuesto disponible desde las primeras fases.
Integramos y coordinamos estructura, instalaciones, eficiencia energética y demás especialidades necesarias.
Podemos intervenir desde la primera consulta hasta la dirección, entrega y documentación final.
Nuestra experiencia en obra nueva, reforma, rehabilitación y patologías permite anticipar problemas habituales de los edificios.
Explicamos cada fase con claridad para que el cliente pueda tomar decisiones con conocimiento de sus consecuencias.
Debes comprobar que la parcela es edificable, conocer la normativa aplicable, definir el programa, encargar los estudios previos, redactar el proyecto, obtener licencia, contratar a la constructora y disponer de la dirección facultativa y documentación necesarias.
Sí. Es muy recomendable revisar la normativa, edificabilidad, ocupación, altura, retranqueos, servicios, topografía y posibles afecciones antes de firmar la compra.
El coste depende de la superficie, terreno, estructura, geometría, instalaciones, eficiencia energética, acabados, urbanización exterior y condiciones del mercado. Además de la obra deben contemplarse proyecto, licencias, impuestos, estudios y acometidas.
Los honorarios dependen de la superficie, complejidad, parcela, alcance documental, especialidades técnicas, dirección de obra y servicios incluidos. Para preparar una propuesta es necesario conocer el programa y la ubicación.
Depende del tamaño, complejidad, número de revisiones, estudios previos y documentación municipal. El proceso incluye definición del programa, anteproyecto, proyecto básico, licencia y proyecto ejecutivo.
El plazo depende del Ayuntamiento, la complejidad del expediente y la documentación aportada. Una vez redactado el proyecto, debe presentarse y esperar la revisión municipal.
El proyecto básico define el edificio y sirve para tramitar la licencia. El proyecto de ejecución desarrolla las soluciones constructivas, estructura, instalaciones, detalles y mediciones necesarias para ejecutar la obra.
En proyectos de nueva edificación suele ser necesario conocer las características del terreno para diseñar correctamente la cimentación. El alcance debe ajustarse al tipo de edificio y parcela.
Es muy recomendable y habitualmente necesario, especialmente en parcelas con desnivel, geometría irregular, lindes complejos o condiciones de implantación estrictas.
Sí. Podemos preparar la documentación para solicitar ofertas y revisar las propuestas recibidas, comprobando partidas, exclusiones, precios y alcance.
Sí, dentro del alcance profesional y del equipo técnico que corresponda al tipo de edificio y a las funciones legalmente exigibles.
Pueden realizarse ajustes, pero deben valorarse sus consecuencias técnicas, económicas, normativas y administrativas. Algunos cambios pueden requerir modificaciones de proyecto o licencia.
Sí. La orientación, aislamiento, carpinterías, protección solar, sistemas térmicos y diseño general permiten reducir la demanda y mejorar el comportamiento energético.
Podemos acompañar desde el estudio de viabilidad hasta la documentación final, coordinando las especialidades y profesionales necesarios según el alcance del encargo.
Deben prepararse los certificados, documentación de instalaciones, control de calidad, libro del edificio y trámites necesarios para primera ocupación, suministros y puesta en uso.
Envíanos la ubicación de la parcela y una primera descripción del proyecto. Estudiaremos la viabilidad inicial, el alcance técnico y los pasos necesarios para desarrollar la obra nueva.